Buenos días a todos, ya ha pasado la semana santa (para el menda al menos), y ya estoy aquí de vuelta. Siento mucho no haber escrito entrada el pasado jueves, pero tenía el día libre y me dio demasiada pereza escribirla, así pues mil perdones.
La verdad es que estoy algo tocado de esta semana santa, me siento algo cansado y la verdad es que no se porqué, supongo que la causa será los cubatas que me tomé con Fanta caducada… Pero bueno, no me puedo quejar en general, ha estado muy bien volver al pueblo durante estos días, estando con gente que hacia tiempo que no veía, y con otras que ví la semana pasada. Del bar a casa y de casa al bar, esa era más o menos la rutina, mientras que ellos jugaban a las cartas mientras tomábamos algunos botellines.
Pese a esa rutina de bar, me las arreglé para hacer algo mas, como irme al castillo de Zafra como tenia costumbre por caminos de piedras infernales, pese al frío y viento que hacía. También una amiga mía nos cocinó por primera vez, todo un acontecimiento pues no es famosa precisamente por hacer cenas (o cocinar en general…).
Y sobre todo tranquilidad, mucha tranquilidad y silencio, suele ser lo mejor de mis estancias en el pueblo, aparte de la buena compañía con amigos de toda la vida y de, porque no, la abundancia de botellines y cubatas cuando se tercia necesario.
En definitiva, que estoy últimamente que no paro quieto, y esta semana santa ha estado pero que muy bien en resumen. Y con este mini-resumen voy a proseguir con el siguiente día del viaje a Japón que se quedó colgado el pasado jueves, esta vez si, cargado de fotos de Nikko.
Naturaleza y templos a 2 horas de Tokio: Nikko
Un día mas en Tokio, pero definitivamente no era un simple día mas, ya que era nuestra primera excursión en Japón sin mas ayuda y guía que la nuestra propia. La noche anterior Carlos, Alex y yo estuvimos mirando el horario y lugar de partida de los trenes que tenían como destino Nikko, organizando medianamente nuestra visita con el Líder a la cabeza.
Con todo ya preparado nos pusimos en marcha los Aeroflotienses, ya que el resto del grupo no le apetecía visitar Nikko. Tras llegar a la estación de trenes y esperar un rato en los andenes, nuestro tren llegó, había dos tipos, uno mas rápido y otro mas lento ya que hacía mas paradas, obviamente cogimos el lento ya que era mas barato.
Una vez en el tren fueron unas dos horas y media de viaje, al principio bastante aburrido y con pocas vistas destacables, pero una vez salimos de la urbe, fantásticos paisajes dejaron paso, hicimos todos unos cuantos videos mientras el tren proseguía su camino.
Finalmente llegamos a Nikko, tras bajar del tren fuimos a la oficina de turismo donde una simpática japonesa nos indico lugares de interés y nos regaló postales y mapas, todo esto en castellano cabe destacar. Después de comprar las gemelas un par de bollos del lugar (indicar que a mi me regalaron uno by the face…) nos pusimos en marcha para subir directamente por una gran avenida a pie hacia el monte, dejando de lado el autobús que había para subir, aprovechamos para sacar fotos del pueblo mediante un acuerdo que llegue con Nani, el cual era no sacar fotos repetidas.
Lo primero que encontramos fue una estatua de un tipo de el cual no tengo ni idea de quien era para ser sinceros, pero si nos dábamos la vuelta encontraríamos uno de los reclamos más famosos de Nikko, su famoso puente. El agua era de un precioso azul turquesa, tal era su aspecto que bromeamos con que se trataba de anticongelante por su color, el único fallo era que había que pagar por pasar al puente en sí, así que directamente pasamos de ello.
Nos internamos en el parque en si por donde indicaba Nani, la muchacha me decía que se lo dijese yo al Líder que él me haría caso…en fin, tras andar durante un rato llegamos a la calle principal, donde por ironías del destino una vez mas, se celebraba un desfile ese mismo día, el cual termino un buen rato después en el cual volvimos a hacer unos cuantos videos mas.
Después del desfile seguimos ascendiendo a ojo de buen cubero, pero merecía la pena ya que había paisajes realmente estupendos y árboles que iban mostrando ya un cierto aire otoñal. Luego decidimos seguir un camino de piedras que seguía subiendo a lo que parecía ninguna parte, solamente se veía verde por todos los lados, siempre y cuando uno fuese lo suficientemente valiente como para levantar la cabeza del suelo… por ahí Carlos y Alex tuvieron alguna riña que otra, mientras JD iba sufriendo cada vez mas a causa de la rodilla que se lesionó con el sumo.
Tras un rato andando perdidos en mitad del monte, llegamos a una zona preciosa, donde mas que comentarla os dejo que veáis las fotos.
A continuación de esta maravilla visual llena de musgo, seguimos el camino de piedras infernales el cual parecía que ahora era de bajada. Lo único es que JD estaba ya jodido de verdad e iba a un paso realmente lento, yo me iba quedando atrás sin perderle de vista para decir a la cabeza que esperase un poco.
Después de eso llegamos de nuevo a lugares, donde al menos, había gente. Allí ya empezamos a ver templos, ya que compramos los tickets para ver todos los templos en vez de pagar uno a uno. Creo recordar que eran 5 o 6 templos, y la verdad no me acuerdo de cómo se llamaban ahora mismo, así pues dejaré las fotos para que los veáis y ya está.
Indicar que a la hora de comer, compré directamente un perrito caliente sin andar con rodeos, ya que el resto era muy caro y no tenía pinta de alimentar demasiado, así que opté por algo conocido y sencillo.
Tras la comida seguimos dando vueltas por allí, viendo más cosas, pero se iba haciendo tarde y lo único destacable que nos quedaba por ver eran las cascadas. Por lo visto había un autobús que subía a las cascadas, pero había que encontrar la parada para cogerlo. Después de dar varias vueltas encontramos a un par de japonesas que nos indicaron como buenamente podían y de buena fé, pero no hacían más que darnos vueltas sin una idea muy clara.
Nani se impacientaba, ya que tenia mucha ilusión por ver las cascadas y no quería irse sin verlas, pero el susodicho autobús se tenia que coger abajo del todo, en la estación de tren a la que habíamos llegado, y nadie estaba por la labor de bajar para luego subir, y volver a bajar de nuevo, aparte de que nos pillaría la noche.
Al final Nani se resignó y aceptó lo que decíamos, seguimos hacia la estación para coger el tren de vuelta a Tokio, y antes de volver al anden la hice una foto junto a la fuente ya que era lo mas parecido a las cataratas, y mira, con cierta imaginación ¡podía dar el pego!
Y en fin, tras casi perder el tren ya que Ela tenía que recargar la tarjeta PASMO para pasar, hicimos el viaje de vuelta bastante reventados llegando ya de noche como era previsible. Poco hicimos algunos esa noche, salvo ir pronto a los futones a dormir.
Con esto terminamos la entrada, seguimos el jueves (esta vez si…) con la siguiente, por lo demás que os sea leve, yo seguiré asimilando la Fanta caducada en mi organismo… ¡A mas ver!
Salu2
Que bien te lo montas capullin!!!ahi en el pueblo a base de botijos jajjaja.Muy bonitas las fotos de Niko,jo que envida,esas son las cosas que mnas me gustaria ver de alli.
ResponderEliminarPues eso un besazo y te sigo leyendo!!!
Juer, los paisajes de verdad que son sobrecogedores, para plantarse rodar otra peli del señor de los anillos ahí!!
ResponderEliminarY madre mía la de templos que tiene Japón ¿no?, la proporción de templos/habitantes es casi la misma que de bares/habitante en España, solo casi....
FMDO: Kroneo el anonymous por pereza de hacerse un perfil :-P
La verdad es que habia verde hasta donde alcanzaba la vista, totalmente recomendado. Y teplos lo que dices, andas dos pasos y te encuentras un templo, un tori o cualquier cosa religiosa.
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