lunes, 2 de abril de 2012

Valle del Jerte, la ruta de los cerezos

Bienvenidos un día más, ya estamos de nuevo a lunes, y puntual como un reloj aquí esta la entrada correspondiente. Como comenté el jueves pasado, este fin de semana he estado en la provincia de Cáceres, en la localidad de Tornavacas, en el Valle del Jerte. La verdad es que llevaba ya un tiempo planeada esta escapada, pero dependía mas que nada de la floración de los cerezos por la cual, esta zona es conocida principalmente. A continuación os relato esta pequeña aventura que tuvimos dos amigas mías y aquí, el creador de este blog.

Turisteando entre cerezos en flor

Me desperté prácticamente a la misma hora que me levanto cualquier día para ir a trabajar. Tras desayunar, ducharme y terminar de preparar todos los bártulos para un día en el campo, me puse al volante del coche para ir a echarle sopa, y acto seguido ir a la estación de la Serna a recoger a mis compañeras de aventura. No tuve que esperar demasiado hasta reunirme con ellas, y tras los típicos saludos llenamos el maletero de mi Ibiza, puse el GPS (a la que a partir de ahora llamaré “dominatrix troll”) y nos pusimos en marcha rumbo al Valle del Jerte.

Durante la primera etapa del viaje nos entretuvimos como buenamente se podía, como por ejemplo, hacer una foto al coche que teníamos delante que tenía unos preciosos tapetes de ganchillo en los cabeceros de los asientos traseros… Finalmente llegamos a un área de servicio, la cual ya tenia fichada de mi anterior viaje a Anchuras, para hacer un alto en el camino y tomar un café para despertarnos, sobre todo para una de mis compañeras, que perdió el sentido del tacto al no diferenciar entre frío y caliente debido al sueño por lo visto.

La segunda etapa del viaje transcurrió sin problemas, salvo que a la dominatrix se le fue el pistacho y decía que iba por mitad del campo durante un tiempo, pero en fin, después de llegar a Plasencia el camino hacia Tornavacas era simple, lo único la cantidad de coches que había por la carretera. Pero logramos nuestro objetivo, llegamos al pueblo en cuestión, y tras meterme por calles estrechas infernales de doble sentido, conseguí aparcar el coche. Sacamos todas las bolsas y nos pusimos en marcha para comprar una barra de pan por allí.

 

Después de comprar la última barra de pan que quedaba según mi amiga, comenzamos nuestro camino hacia la ruta de Carlos V, un camino que iba variando entre tierra, piedras infernales y asfalto, siempre guiados por las marcas de colores en las piedras que nos iríamos encontrando. Ya desde la salida del pueblo, se podían ir viendo multitud de cerezos, todos ellos en plena floración. El paisaje era una maravilla, todo bancales repletos de cerezos por todo el valle, algunos estaban tan cerca del camino que los podías tocar.
















Continuando el camino, cruzamos por un puente que cruzaba el río que íbamos siguiendo, estaba bastante bonito con el agua fluyendo entre las piedras. Cuando cruzamos el puente, el asfalto volvió bajo nuestros pies, continuando la ruta viendo más bancales y fincas repletas de cerezos, todas ellas cerradas por desgracia, y cruzándonos con más senderistas.










Tras andar durante unos 4 o 5 kilómetros, nos paramos donde la ruta se bifurcaba en varios senderos, ya que iba siendo una buena hora para comer, decidimos buscar un lugar para plantar el campamento, pero el lugar no ofrecía muchos sitios para hacerlo. Así que les dije a mis amigas que esperasen un momento allí, dejé la nevera y la mochila, me quite las prendas de encima, y como en Japón, el maldito fumador empezó a meterse por el monte para ver un sitio “relativamente llano” y fuera del sendero, un lugar un poco mas intimo por así decir.

Finalmente encontré el sitio, aunque igual podríamos haber saltado un par de piedras y colarnos en un bancal con cerezos, preferimos la opción cívica, apartar unas cuantas ramas y tirarnos en el llano. Después de preparar todo, sacamos la comida que cada uno había traído para compartir y nos pusimos a comer.




Después de esto, una de mis amigas y yo queríamos hacer siesta, mientras que mi otra compañera no estaba muy por la labor, al menos descanse los ojos durante un rato, aunque no llegase a dormirme mientras mis amigas se echaban una partida de cartas y empezaban a turbiar ligeramente. Aunque se estaba muy a gusto tirado allí, ya iba siendo hora de volver, ya que nos esperaba otra hora mas o menos hasta llegar de nuevo a Tornavacas.



En el camino de vuelta apenas hice fotos, ya había hecho bastantes en el camino de ida, así que iba mas que nada centrado en no piñármela por las zonas de piedras salvajes, aparte que el cansancio ya iba haciendo mella.





Finalmente llegamos al coche, dejamos las cosas y nos pusimos en marcha de nuevo, después de subir todo el pueblo hacia arriba para dar la vuelta (me encantan los pueblos así…) volvimos hacia abajo y salimos de Tornavacas para hacer el camino de vuelta. Aunque en principio teníamos la intención de estar en Plasencia un rato, se estaba haciendo tarde y yo estaba bastante cansado, así pues al final lo dejamos para otra ocasión, y yo guiado por la dominatrix, tome una ruta diferente para volver a Madrid sin pasar por Plasencia.

No se si fue buena idea, pero el GPS nos dio una vuelta de narices para salir a la EX – A1, aunque había que admitir que los paisajes eran preciosos, sobre todo atardeciendo, por lo tanto no nos importo lo mas mínimo que nos metiera por aquellos caminos. Lo que si fue gracioso es cuando la dominatrix mostró su lado más troll, ya que me decía que siguiese por una carretera que tenía una preciosa señal de carretera sin salida… en fin todo un espectáculo y motivo de risas infinitas.

Tras esta odisea por carreteras secundarias, salimos finalmente a la autovía en cuestión, siendo un trayecto tranquilo y sin problemas. Justo antes de llegar a Talavera, paré de nuevo para descansar un poco, allí mis amigas optaron por hacer un botellón en plena área de servicio y hacer coñas con Don Simon-sensei, en fin…



Y después de descansar un rato, hicimos la última etapa del viaje hasta llegar a Madrid, de nuevo a la estación de RENFE de la cual partimos, después de que el GPS me trolease unas cuantas veces mas y sin apenas gasolina en el coche.

Con esto terminó mi aventura, y la de mis amigas, por el Valle del Jerte. Reconozco que no me ha gustado el tema de que los cerezos estén cerrados a cal y canto, pero es totalmente comprensible, ya que son plantaciones privadas. Pero en fin, un paisaje precioso, con encanto, digno de verse y totalmente recomendable en estas fechas que están los cerezos en flor, y sobre todo, gracias a mis compañeras de aventura, no puedo imaginar mejor compañía para disfrutar de un día en plena naturaleza :D. Y continuación, el siguiente día de viaje nipón, aquí vamos.

Día 12 – De resacas va la cosa…

Ni me acuerdo de que hora era cuando abrí los ojos con un dolor de cabeza infernal, de alguna forma había conseguido meterme en mi futón la noche anterior, o para ser más preciso, unas horas antes. A mi lado estaban el Líder y Alex, por lo cual habían conseguido llegar sanos y salvos del karaoke, pero una voz familiar se oía al otro lado, así pues me asome como buenamente podía para deslizar la puerta corredera y encontrarme lo que se podía intuir la noche anterior.

Finalmente el bueno de JD dejaría de rallarse infinitamente, pues allí estaban, mi compañero y Ela metidos en el mismo futón. Lo único que se me ocurrió hacer ante esa escena fue suspirar, y decir literalmente: “ya era hora”. Después de eso me salí a fumar a la salita de fumadores, tras lo cual dejé tiempo para luego pasar de nuevo a la habitación a vestirme.

El panorama no podía ser peor, era el primero de los días libres que teníamos, ya no había mas visitas guiadas por Razi, y estábamos todos resacosos, Carlos se había pasado la fiesta cuidando de Alex ya que se puso a vomitar por todos los sitios la noche anterior. JD, Ela, Nani y Adri se iban de nuevo al parque Yoyogi ya que Adri se lo perdió por estar enfermo, en principio me iba a apuntar con ellos, pero cuando llegamos a la estación decidí darme la vuelta, ya que había cierto rollo de parejas, y no me apetecía ir de sujetavelas, así pues en un momento me replanteé mi día libre, y decidí pasarlo dando vueltas por Akiba a mi bola, y la verdad es que estuve bastante entretenido.

Estuve echando algunos yenes a las recreativas del Don Quijote y estuve mirando tiendas. Cabe destacar que era domingo, lo cual significa que dejan toda Akihabara peatonal sin un solo coche circulando, todo un clásico. Y fue por allí que por ironías del destino y la casualidad, me encontré con el Líder dando vueltas, así pues decidimos ir juntos viendo tiendas toda la mañana.

Después de pasarnos por una combini para comprar algo de comer, nos subimos a la habitación para ver si Alex seguía vivo, allí ya comimos e intenté hacer la siesta con escaso éxito. Luego por la tarde, salimos los tres de nuevo por Akiba para ver cosas, entramos en diversas tiendas de electrónica donde, por ejemplo, Carlos se compro un juego de Akira para una… ¿consola?, vete a saber, pero era un juego de Akira.

Y así pasamos la tarde, luego llegó ya la noche después de estar en el ordenador del hotel viendo los tres el tema de trenes para ir a Nikko, y no recuerdo nada mas especial, debíamos irnos pronto al sobre ya que al día siguiente tocaba madrugar para la excursión que los Aeroflotienses habíamos preparado.

Y con esto terminamos la entrada en general, de este día no pongo fotos ya que, no hice fotos la verdad, así pues nos vemos en la del jueves. A cuidarse.

“Optimista es el que os mira a los ojos, pesimista, el que os mira a los pies.” - Gilbert Keith Chesterton


Salu2



4 comentarios:

  1. Que bonito todo!!!!la verdad esque verlo en vivo debe ser la lexe!!!Me han encantado las fotos de verdad,ojala hubiese podido ir :_(,pero bueno,me la apunto para el siguiente año.
    Vaya tela,un dia de viaje japones sin fotos!!!jajjajaj.Pues si,ir de sujetavelas no mola en ningun sitio,asique hiciste muy bien llendote solo,seguro que lo disfrutaste igualmente.
    Pues eso,lo de siempre,sigue asi y te leo en la proxima.Un besazo ninio!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, la verdad es que estaba todo muy bonito, tal vez si este invierno no fuese tan seco, habria estado mejor, pero en fin, no me quejo, todo muy bonito y en buena compañia.

      Y fotos ya lo siento, pero el dia no dio para muchas fotos xD. la proxima entrada estara repleta con las de Nikko! xD. Un abrazo mujer!

      Eliminar
  2. Te fuiste con 2 mujeres de excursión?? yo de mayor quiero ser como tú!! ya da igual que fuese al Jerte o a Chernobyl, con esa compañía no hacen falta paisajes!! jajaja.

    P.D.: tira ese GPS!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El GPS sigue en casa, aunque a partir de ahora lo mirare con un poco de recelo xD.

      Por cierto, mis excursiones no tienen argumento de peli porno...no todas...xD. Gracias por comentar y bienvenido de nuevo al fucking hell.

      Eliminar