domingo, 22 de diciembre de 2013
La vuelta a Japón: ¡Segundo día! (que original...)
Bueno, bueno, bueno... Sé de sobra que tenía un poco parado el tema de seguir con las entradas del segundo viaje, así pues, vamos a continuar con ello:
Desde luego el clima no me iba a acompañar tras mi primer despertar en la capital nipona... el cielo totalmente encapotado y el suelo húmedo, cuando me asome a la ventana de la habitación no llovía, pero cuando baje a desayunar me puse en el gran ventanal que tenia la cafetería y como no... ya había comenzado a llover.
Como recordareis, me habían perdido la maleta e iba con lo puesto y poco mas. También destacar que no soy muy amigo de los paraguas, por lo cual salí a la calle simplemente con una capucha. Aprovechando que tenia que mirar ropa por si la maleta no aparecía, me dirigí al Tokio Dome, para ver la tienda Shonen Jump y el resto de tiendas de ropa que hay en ese centro comercial, la verdad es que fiche ciertas prendas por si tenia que volver, y cabe destacar que tampoco estaban nada mal de precio.
Estuve prácticamente toda la mañana dando vueltas por la zona, haciendo muchos vídeos mas que fotos, aprovechando el día lluvioso saqué buen material. Después de esto ya me dirigí hacia Akihabara una vez mas, tenía unas ganas enormes de comer Katsudon en el restaurante en el cual comimos anteriormente los Aeroflotienses.
Después de comer tranquilamente (no como los nipones que comen a toda prisa...), me dirigí camino del hotel para darme una ducha y secar un poco la ropa ya que, la capucha de la sudadera estaba empapada. Pero de camino vi un tori a lo alto de unas escaleras que subían entre los típicos edificios tokiotas. Así pues las subí para ver que había tras el tori. Y la verdad es que fue una sorpresa muy grata, ya que lo bueno de Tokio, es que entre la zona mas urbanizada te puedes encontrar un precioso y relajante templo shintoista.
Tras un tiempo en el templo (el cual he intentado buscar el nombre, pero no me aparece),subí a mi habitación, ¡y cual fue mi sorpresa al encontrar mi querida maleta desaparecida allí! al fin ropa limpia y seca, ¡que por lo visto había visitado mas mundo que yo! Así pues un baño relajante en la compacta bañera nipona y tras cambiarme, de vuelta a la calle con destino a Shibuya.
Shibuya, el barrio tokiota donde se encuentra el cruce mas transitado del mundo y donde descansa la estatua del fiel Hachiko. Visita obligada, aunque ya lo hallas visitado una vez como en mi caso. Cruzando nuevamente y varias veces el cruce, viendo a Hachi, y sobre todo ir a Mandarake. No porque quisiera ver frikadas (bueno, un poco...) sino porque por Internet parecía que ellos tenían Nekomimis, ya sabéis, las orejas esas de gato que se mueven con el pensamiento o eso dicen... pero nada, no las tenían, así que tendría que seguir buscando para conseguírselas a la muchacha que me las había pedido.
Poco después de estar en Mandarake me eché un cigarro en las típicas zonas de fumadores, y me puse en marcha de nuevo hacia Akiba, para poco después volver al hotel, y eso que eran las 7 de la tarde, pero a esas horas en Japón ya es hora de cenar. Así pues otro bento en la conbini y a la habitación. Y poco mas que contar, que al día siguiente esperaba otro día mas de visitas, el cual ya os cuento en la siguiente entrada. ¡A mas ver!
Salu2
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