Buenas gente, vamos de nuevo con otra entrada mas en este nuevo lunes. El otro día me di cuenta de una cosa, y es de lo rápido que pasa el tiempo cuando damos una mirada hacia atrás. Hace apenas un año por estas fechas, estaba todo emocionado por mi inminente viaje a Japón, y un año después, estoy a la espera de que empiece Octubre, para empezar a tramitar mi posible visa de estudiante con Kai School, para poder estar en Tokio durante un añito entero. Alguno que otro me ha dicho que si no tengo “miedo”, de estar allí solo y a todo lo que podría venírseme encima… para nada, ¿realmente me sirve para algo el “miedo”? no me beneficia para nada, los miedos solamente nos encadenan y no nos dejan actuar como deseamos, cuantas cosas se pierde la gente por esos supuestos miedos y no ser un poco mas valientes…
Bueno, a lo que iba… no tengo ningún tipo de miedo. Es una aventura, toda una experiencia la que intento llevar a cabo. Pero siempre hay la posibilidad de que por X o por Y no me den la visa, y si ocurre eso es cuando mandaré todo a la porra, me deprimiré y me diré a mi mismo que soy un cagarro que no vale nada, me maldeciría mil veces mientras me abrazo las rodillas diciendo que ya no tiene sentido mi vida…
Que nooooo… ni de coña hombre, tengo la mala costumbre de buscar alternativas de antemano, soy bastante previsor en ciertos aspectos, y para el tema de Japón, tengo pensado un “Plan B” (incluso a veces tengo hasta “Plan C”…). El Plan B consiste en estar 3 mesecillos, en los cuales aún no tengo claro si estudiaría japonés o no en algún curso intensivo (no sería necesario ya que la visa de turista son 3 meses y no necesito escuela alguna), depende de lo que me aburriese o quisiese gastar. Ya os comenté en entradas anteriores que es lo que pretendía hacer y mis planes, así por encima, si me daban la visa y me quedaba un año, pero si son solamente 3 meses… ¿Qué pienso hacer?
Pues disfrutar a más no poder y vivir, ¡gozar de la experiencia que son dos días!, tendría que hablar con Nanita para ver como podríamos hacerlo para alquilarme un apartamento durante esos 3 meses, ya que ellos se especializan en alquileres de 6 meses como mínimo, o en su defecto de un mes (que son mucho más caros…). Después de tener un sitio donde caerme muerto cada día en Tokio, hay muchas cosas que hacer. Mas o menos os puse un resumen en la entrada de “Mi lista de la compra Tokiota” (http://cronicasd1optimista.blogspot.com.es/2012/07/mi-lista-de-la-compra-tokiota.html), pero seguramente, como no tendría que subsistir durante un año ahorrando cual hormiga, podría visitar muchos mas sitios del territorio nipón como ir a Osaka, Hiroshima, etc.
¿Y cuando me iría?, pues evidentemente hasta que no me aclarasen el tema de la visa de estudiante no lo se, pero seguramente sería para la primavera del año que viene también, ¡con el buen tiempo!, eso es lo bueno de ir 3 meses, que puedo elegir libremente cuando quiero estar allí. Evidentemente aunque el plan de 3 meses parezca más tentador por su simpleza, me privaría de muchas cosas como tener un trabajo a tiempo parcial y conocer a mucha más gente nativa, pero bueno, habría que mirar lo positivo de cada cosa, y a ver que pasa que nunca se sabe.
Así que nada, con muchas ganas que llegue ya el mes que viene para empezar a mover seriamente ya las cosillas necesarias para la visa de estudiante, que sigue siendo el Plan A y principal objetivo. Ya iré contando como va el asunto y los dolores de cabeza que seguramente me traerá, pero en definitiva es muy simple: Quien no arriesga, no gana… No me gustan los “Y si hubiese…” ¡Así pues vamos darlo todo, allá voy y lo voy a conseguir de una forma u otra! ¡Nos vemos en la siguiente entrada gente, a más ver!
"El ánimo gozoso hace florida la vida; el espíritu triste, marchita los sucesos" - Salomón
"El ánimo gozoso hace florida la vida; el espíritu triste, marchita los sucesos" - Salomón
Salu2






