¡Buenas, gente que se digna a pasarse por este blog!, aquí estamos una semana más, puntual como un reloj, con la típica entrada del lunes. No voy a entrar mucho en detalles sobre este fin de semana, lo más destacado es que estuve el sábado en Segovia pateándomela un poco, la verdad es que es un lugar encantador y que es digno de verse, perdiéndose uno por sus calles mientras se da un tranquilo paseo, y por supuesto, el famoso acueducto, que es difícil no verlo. Pero bueno, ya entrada la tarde, cuando empezaba a anochecer me cogí el coche de vuelta a Madrid, una fugaz escapada que no estuvo nada mal, total, solamente está a poco más de una hora en coche desde mi casa.
Por lo demás, estoy esperando impacientemente el lanzamiento de Mass Effect 3, es uno de los juegos que más llevo esperando, el final de una épica trilogía que promete ponerme los pelos como escarpias, como ya lo hicieron sus predecesores. Estoy de nuevo con la segunda parte a saco para poder importar mi personaje y sus decisiones a la nueva entrega en cuanto la tenga en mi poder. Se que suena que soy un friki integral (qué demonios, ¡claro que lo soy!), pero esta saga me tiene absorbido, por su épica trama y la posibilidad de elegir cual es tu propio destino dentro de este universo. Para mí una de las sagas de ciencia ficción más grande que han existido, me atrevería a decir que me gusta más que Star Wars (ahora es cuando llueven las piedras sobre mí), pero en fin, abajo os dejo el último trailer que salió de este gran juego, yo no paro de darle al “play”.Y bueno cambiando de tema, que es a lo que la gran mayoría le interesa (mi vida os trae sin cuidado, reconocedlo…), vamos con otro día de aventura japonesa, esta vez viene cargada de fotos. Me quiero disculpar de antemano, de que las fotos nocturnas se ven fatal.
Día 9 – Kamamura y el buda de la muerte mortal…
Suena la alarma de Alex como de costumbre en la habitación del Edoya, y siguiendo mi habitual tradición que ya todos deberíais saber, esperé la hora de partir en la entrada del hotel, ese día tocaba ir a Kamamura, a ver templos a tutiplén, por lo cual ya había dejado bien cargado el móvil para sacar centenares de fotos.
Así pues nos pusimos en marcha hacia la estación de tren como venia siendo costumbre. En el mismo anden había una especie de combini compacta donde mis compañeros compraron bebidas, en especial llamó la atención la bebida de “pota de mujer”, gracias al ingenio habitual de JD patrocinamos todos los videos con esta maravillosa bebida. También cabe destacar que durante el trayecto en tren, una de nuestras compañeras se puso a bailar de forma “provocativa” en el vagón, este hecho provocó el miedo y el terror de varias japonesas cercanas.
Tras un poco más de media hora de viaje aproximadamente, llegamos a la estación de destino, perdida en mitad de la nada y una pinta bastante descuidada. Después de caminar un buen rato llegamos a las zonas de los templos, de los cuales no me acuerdo de sus nombres (ni tengo ganas de buscarlos), pero os voy dejando abajo fotos. A los seguidores de Zelda les resultara familiar los símbolos del “triforce” que adornaban los templos.
Seguimos con nuestra visita y nos encontramos con unas niñas muy monas ensayando para algún tipo de ceremonia, cantaban al ritmo de su coreografía, una monada. También vimos a gente rezando (o eso creo, era como una especie de misa) dentro del templo. Continuamos por los senderos por los que nos llevaba nuestro guía viendo figurillas budistas y otras cosas interesantes por el camino.
También destacar que en muchos de los sitios donde entrábamos, había que descalzarse. Íbamos caminando por los tableros que formaban el suelo y nuestro guía nos contó que crujían al andar por una razón: para alertar si se colaba algún ladrón. Los ninjas no hacían ruido sobre este suelo ya que “arrastraban” los pies, la historia era así más o menos creo recordar.
Más tarde tras seguir caminando por senderos, e incluso, perder a algunos de mis compañeros durante un buen rato, llegamos donde estaba la estatua del “tío cabreado”, suponemos que sería un samurai o un monje, pero allí nos hicimos una foto de grupo con los bambú de fondo. Seguimos el camino y vimos una especie de cueva realmente perturbadora, había un cartel con dos monjes desnudándose, a saber que harían ahí dentro…
Y ahora tocaba lo bueno, un gran ascenso por escaleras interminables e infernales. Fue en ese momento cuando recibí mi apodo de “maldito fumador”, ya que pese a tener los pulmones repletos de alquitrán y demás mierdas, fui el primero que subía todas las escaleras y a buen ritmo sin asfixiarme, mientras el resto de mis compañeros subían con la lengua a rastras. Llegamos a un pequeño templo que había entre medias de la subida, allí paramos un momento para rellenar botellas y descansar un poco, ¡pero ningunas escaleras cansarían al maldito fumador de mierda!, así pues seguimos subiendo, cómo no, conmigo a la cabeza en compañía de Alex. Y tras interminables escaleras de dudosa fiabilidad, llegamos al ultimo mirador donde se podían ver unas preciosas vistas, pero, se podía subir más alto, así pues junto a Alex y Javi terminamos la ascensión.
Y después de la subida, tocaba la bajada, y ya sabéis que es lo que ocurría ¿verdad?, sí, el maldito fumador de nuevo a la cabeza con sus fieles compañeros de senderismo. Llegué de nuevo al mirador de la mitad e incluso me dio tiempo a echarme un cigarro para recompensar a mis pulmones mientras el resto iba apareciendo poco a poco por el pequeño tori que había.
Tras llegar de nuevo a la parte baja, tocaba ir a un nuevo templo, se trataba de un templo sintoísta (el resto eran budistas), según nos comentó nuestro guía, había sido fundado por samuráis. Estaba repleto de niños pequeños de excursión, cada clase con su gorrito del correspondiente color para no perderse y tenerlos localizados. Mientras algunos de mis compañeros entraban a una pequeña exposición, algunos nos quedamos fuera, y los niños se acercaron a entablar conversación como podían. A cambio nos sacamos una foto con ellos y a algunos les regalaron un pequeño obsequio. Acto seguido continuamos el camino que nos llevó a un puente precioso (que estaba cerrado) y a un curioso árbol, el cual la forma de sus hojas hacia parecer que estaba en llamas.
Después de todo esto era la hora de comer. Probamos en un restaurante que parecía relativamente barato y allí comí una especie de ramen muy raro, mientras JD probaba uno extra picante que hizo que toda la tarde tuviese unos ardores considerables. También destacar que el propio baño del restaurante era una mezcla de rollo Zen y Chillout muy curioso. Tras terminar de comer fuimos hasta debajo de la gran calle y allí nos encontramos con el resto de nuestros compañeros, donde también vimos que había mucho movimiento en la estación cercana, mucho coche de bomberos y de policía. Razi nos comentó que seguramente se debía a que alguien se había lanzado a las vías, así pues parecía el primer suicidio que presenciábamos.
Nuestro nuevo destino era el gran buda de Kamamura, y había dos opciones, a pata o en tren. Una de las pareja decidió ir en tren mientras el resto bajaríamos la comida con la caminata, y la verdad pese a mi dolor de pies, valió la pena. Ya que fuimos por la zona residencial y se veían casas muy curiosas, mientras JD probaba una nueva bebida, la cual bautizamos como “agua de cenicero”, muy digestiva sin duda.
Finalmente llegamos al buda, el cual es el más grande del mundo, y allí nos liamos a echar fotos como posesos mientras Ela y Nani pagaban unos 300 yenes, creo recordar, por entrar dentro de él. Pero vamos, que no había nada dentro. Mientras, JD, Adri y yo nos quedábamos sentados en unas piedras que había cerca, allí mi querido compañero del alma seguía igual de rallado que de costumbre, pero bueno, le intentaba ayudar distrayéndole con las nativas que paseaban por los alrededores.
Tras estar unas dos horas allí (no hacia falta estar tanto tiempo, pero la pareja que fue en tren se perdió…), nos pusimos en marcha para la próxima parada. Había que ir a la estación de tren, pues allí cogeríamos uno que nos llevaría a la playa de Enoshima. El viaje en este tren tosco y antiguo fue lento pero divertido, ya que aunque estuviese ya anocheciendo, tenía unas vistas preciosas del mar. Después de bajarnos nos dirigimos hacia la propia playa y nos cruzamos con una curiosa tienda de Lego que no pude evitar fotografiar. Cuando llegamos a la playa ya era prácticamente de noche y no se veía un carajo, en teoría la arena era negra, y allí Razi nos contó una, cuanto menos, curiosa historia del porqué era negra. Según él, era de ese color porque unos monjes rezaban sobre unas vírgenes y mancharon la arena con sus fluidos vaginales o algo así…vete tú a saber…
Luego salimos de la playa totalmente a oscuras y fuimos por el paseo marítimo. El objetivo era visitar algunos templos y subir hasta el faro. Fuimos por las pequeñas y tradicionales calles del pueblo, subiendo sin parar y encontrándonos gatos gordos por todos los lados. Pasamos por un mirador con vistas a la playa donde alguna de las gemelas creyó ver un OVNI, seguimos ascendiendo y vimos un templo dedicado al amor y a las parejas, había tablillas de color rosa por todos los lados, y finalmente, para terminar con tanto templo, rezamos todos (yo incluido por primera vez) en uno que era para pedir que fueran bien los negocios y el dinero. Yo recé allí por mí y por mi amigo Rubén, para que todos sus proyectos le saliesen bien.
Tras esto llegamos al faro, que ya se hallaba cerrado, para estarnos un rato. Compañeros como Alex y Nani decidieron adentrarse por un camino oscuro que en teoría llevaba a unas cuevas, pero que en mitad de la oscuridad poco iban a ver… Así estuvimos más de una hora esperándoles en el faro, donde nos entretuvimos como buenamente podíamos: yo me echaba unos cuantos cigarros y JD y Ela se hacían el paripé un rato, mientras yo me quedaba mirando como diciendo: “¿en serio no vais a aprovechar este momento?”… Pero en fin, yo seguía echando humo mientras Javi ponía en su móvil “Mad World” y yo ponía “You gonna go far, kid”.
Finalmente los viajeros perdidos volvieron de entre la oscuridad, y nos volvimos por donde habíamos venido, derechitos al hotel. La mayoría se quedó dormida en el tren durante el trayecto, y de esa noche poco más que contar, nada notable, cada uno a su futón y a dormir para disfrutar del día siguiente. Esto es todo por hoy, que tengáis un feliz lunes y nos vemos en la próxima entrada del jueves, ¿volveré a filosofear sobre algo?, a saber… ¡Hasta la próxima pues!
“Los cuatro acuerdos: sé impecable en tus palabras, no te tomes nada personal, nunca hagas suposiciones, siempre da lo mejor de ti y seamos todos felices con estos cuatro acuerdos”.
Salu2
PD: Gracias de nuevo a mi correctora, aunque como vea una piedra me escamocha por el comentario de Star Wars…

Viciao!!!!mas que viciao!!!jajaja,vaya martingala tienes con el jueguecito...pero bueno,lo del dia de viaje esta genial,que de verde y de templos,me encanta.
ResponderEliminarHaber el jueves con que nueva metafisica nos sorprendes,espero que sea igual de buena que las anteriores jajaja.Un beso muuuuuu fuerte, sigue asi!!!
Algo de sangre "Gamer" correo por mis venas xD. Si te han gustado las fotos con tanto verde y templos, esperate a que ponga las de Nikko, son una verdadera maravilla. Es extraño, pero los dias que suelo filosofear es cuando mas visitas tiene el blog xD. Pues eso, un besazo para ti tambien niña, nos vemos!
ResponderEliminarSi es por mí no te vas obligado a filosofear ¿eh? jajaja, y las fotos muy bonitas, pero no te imaginas lo que tardo en leerme el post cuando hay tantas porque tengo que andar con el explorador a madia pantalla para que no me cacen en el curro xD.
ResponderEliminarY nada, el día muy bueno por lo que leo, muy bien aprovechado, y me ha gustado mucho lo de "maldito fumador" jajaja, anda que tiene cojones que con sus pulmones limpios no puedan contigo, si es que estás hecho un tauren :-P
Un abrazo
Kroneo
Espiritu Tauren amigo! for the Horde! xD. Ya sabia yo que las fotos te iban a gustar, aunque te quejes de que tardas mucho en verlas.
ResponderEliminarLo de maldito fumador es un apodo al que le tengo cariño, aunque no es algo de que sentirse orgulloso xD, pero bueno, estoy hecho un chaval xD. Gracias por el comentario y tus ganas de trollear como siempre apañero, un abrazo