miércoles, 1 de febrero de 2012

Febrero de mis amores...

Saludos cordiales, aquí vamos con una nueva entrada estrenando el mes de febrero. Un mes repleto de cumpleaños, novedades y con la Japan Weekend a la vuelta de la esquina, faltan menos de dos semanas (días 11 y 12 de este mes) pero tengo ganas de ir, sobre todo para comprobar como a cambiado, si lo a hecho, mi perspectiva de estos eventos tras ir a Japón y comprobar todo ese mundillo con mis propios ojos, además a ver si se animan a venir bastantes compañeros del viaje. También este mes estará mi gran archienemigo de todos los años, el temido día de San Valentín, no se a quien se le ocurriría celebrar este día (algunos grandes almacenes seguro…), pero desde luego veo que es, en mi opinión, patético y estúpido. Vamos a ver, si estas enamorado/a de una persona, todos los días es el momento de demostrarle afecto, decirle cuanto quieres a esa persona o hacerle un presente, no en esa fecha, me parece totalmente artificial y forzado.

En el trabajo esta semana hemos empezado con ciertas modificaciones en los horarios, al fin salgo a las seis de la tarde y puedo aún vislumbrar algo de luz diurna, que me da algo de vidilla, cuando voy por la calle. Eso si, a cambio de quitarnos media hora en la comida (antes eran dos horas), por lo cual ahora tengo que ingeniármelas para ir a la piscina o gimnasio si se tercia, y que me de tiempo a alimentarme, a ver como lo termino de compaginar para que funcione.

Además, ayer al fin llego el paquete que estaba esperando, los dos Gundams que encargué y cuatro bases para ellos (creía que iban a ser mas pequeñas, pero son de tamaño industrial). Hay que agradecer a nuestro querido servicio de aduanas, que antes me llegaban los paquetes tal cual y ahora siempre vienen acompañados con una hojita en la que pone la cantidad de dinero que tengo que pagar de IVA al cartero si no quiero que se lo vuelvan a llevar, así da gusto, claro que si.



Y bueno, aparte de este chorra-resumen de lo que viene siendo mi vida cotidiana, vamos con el tercer día de aventura nipona, que es lo que interesa ¿no?:

Día 3 – Empezando a vivir el sueño

Nunca había sufrido el terrible “Jetlag”, creía que era una leyenda urbana o una historia para asustar a los niños como el coco, pero no,es muy real. A saber Diox a que hora conseguí pegar ojo, me acuerdo que eran sobre las cinco de la mañana y todos estábamos dando vueltas en nuestros futones, Carlos pregunto que si había alguien despierto, me reí mientras íbamos contestando que si, por desgracia. Finalmente llegaron las ocho de la mañana, y nos dirigimos al restaurante del Edoya para desayunar, el restaurante era bastante pequeño, y si bajabas mas tarde te quedabas sin sitio o sin nada que llevarte a la boca ya que a las nueve cerraban y ya no servían nada. Tras desayunar un par de bollos y un zumo de naranja (JD se hizo un desayuno japonés, con su pescado y todo), nos dirigimos al exterior de la recepción, donde Razi nos esperaba a las nueve y media para llevarnos a los sitios que teníamos estipulados para ese día. Allí era el único sitio donde podía fumar (luego me entere que tenia una sala de fumadores delante de mi propia habitación), así que allí me echaba dos o tres cigarros ya que el resto del día lo iba a tener bastante jodido para darle al fumeque.




Nos pusimos en marcha, la primera parada del día era Ginza, para que os hagáis una idea, es como ir por Serrano en Madrid. Allí paramos en un concesionario de Nissan, allí había poco que ver, pero Alex y yo disfrutamos de los coches, y echamos un vistazo a un 370Z de alta gama y un coche de cero emisiones, totalmente ecológico (supongo que seria eléctrico). Seguimos por las calles caminando viendo varios edificios de tiendas importantes como Zara (si…Zara) o Yamaha, también pasamos por la tienda de Apple, donde en la puerta habían multitud de flores y velas como tributo al recién fallecido Steve Jobs.







Después de mirar varios Ipads, Ibooks, y demás Icosas, seguimos nuestra ruta, donde nos ocurrió una curiosa casualidad y anécdota. Mientras estábamos parados en un paso de cebra, vimos al otro lado a una buena moza occidental, JD y yo comenzamos a fijarnos en ella y comentar que estaba de buen ver mientras nos cruzábamos con ella, a esto que soltó un sorpresivo “¡Joder!” mientras se tropezaba, JD y yo nos quedamos mirando diciendo “¡es española y nos a escuchado todo!”. Estuvimos hablando un rato, lo suficiente para saber que la chica llevaba un año en Tokio y que tenia un restaurante de comida española, nos invito a que nos pasáramos algún día pero, ¿realmente vas a estar en Japón y vas a ir a un restaurante a comer tortilla de patata o una paella? creo que no.

Pasamos por una combini a comprar algo para almorzar, ya que la siguiente parada era el edificio de Sony y era demasiado pronto para la visita. Allí me cogi un Calpis (como lo hecho de menos) y un melon-pan, lo había visto en varios animes como Sakugan no Shana, y tenia interés en comprobar si estaba bueno, y la verdad es que si, pero era demasiado empalagoso para mi, creo que Ela y Nani se cogieron un par de onigiris, supongo que por el anime Fruits basket. En el edificio de Sony vimos la tecnología punta de la marca, pero a mi no me llamo mucho la atención la verdad, mucha tele y cámaras, poca historia mas.



Nuestra próxima parada era el palacio imperial, tras pasar por un precioso parque en mitad de la urbe, llegamos a la zona exterior del palacio donde todos, sin excepción, nos pusimos a hacernos fotos con el puente de fondo. Según íbamos saliendo del parque nos pusimos un poco tensos, ya que pululaba por ahí un borracho con botella en mano hablando Bombay (Razi nos dijo que no estaba diciendo ni una sola palabra en japonés), dijimos a las chicas que se pusieran detrás de nosotros mientras vigilábamos la botella, ya que a la minima tenia pinta de que la iba a soltar de viaje, llego la policía y se lo llevo, aunque volvió un par de veces mas, pero oye, 0% brutalidad policial que fue lo mas curioso.





Seguimos nuestro camino pasando por zonas de edificios de oficinas (parecía que estaba en Nueva York mas que en Tokio) y llegamos a la tienda Pokemon, nunca me han ido estos bichos, pero siempre es curioso ver una tienda dedicada exclusivamente a este mundillo. Tras salir de la tienda era ya la hora de comer, los Aeroflotienses siempre juntos a cualquier sitio,fuimos con nuestro guía al restaurante que nos recomendaba. Primero había que meter el dinero en una maquina, que tras dar a la imagen del plato que querías te daba un ticket, dicho ticket se entregaba dentro y tras un rato te traían lo que habías pedido, no me acuerdo que era exactamente, estaba bueno aunque un poco picante.

Después hacer un poco la digestión y reunirnos de nuevo a la hora acordada (rara vez comíamos todos los viajeros juntos), nos dirigimos hacia un templo (lo siento, no me acuerdo de su nombre y eso que es famoso), allí nos echamos varias fotos interesantes y cabe destacar que Nani entro en el templo a rezar, según me entere mas tarde, estaba rezando para que todo fuese bien y dar las gracias por todo. Para finalizar con la visita fuimos a la archiconocida Tokio Tower, subimos a la zona mas alta donde disfrutamos de las mejores vistas de la ciudad, allí Carlos hizo unas fotos magnificas con la puesta de sol, luego bajamos al piso intermedio donde estaba la cafetería y había información variada sobre la torre, tras estar cerca de una hora para esperar a que anocheciera (serian las cinco de la tarde) echamos algunas fotillos mas (yo no, me había quedado sin batería) y seguimos bajando hacia la zona de souvenirs de la torre, finalmente llegamos a la salida y nos dirigimos hacia el tren que nos llevaría de nuevo al hotel.











Luego ya nos dirigimos a comprar la cena, a desvariar en la Sexta y poco mas ese dia. Aqui terminamos la entrada de hoy, mas en la siguiente, nos leemos!

"El mundo pertenece a los optimistas; los pesimistas son meros espectadores". - Dwight Eisenhower

 Salu2

2 comentarios:

  1. Juer, que bien aprovechado ese día ¿no?, me pregunto si tuvísteis tiempo de ir al baño xD.

    Una cosita, no se si conoces al señor Eisenhower del que pones una cita, que por supuesto ha sido uno de los grandes físicos de la historia y por ello se le galardonó con el premio Nobel de física, pero también hay que decir que fue uno de los mayores partícipes en el intento de los alemanes por conseguir construir la bomba atómica (evidentemente se les adelantaron los americanos con su famoso "proyecto Manhattan" gracias a la ayuda del señor Einstein). Pero vamos, que te lo digo por la curiosidad de que el mismo hombre que te suelta una frase así, luego por otro lado colabora en la construcción de un arma para arrasar cientos de miles de vidas......

    Fmdo: el de siempre xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si men, pero seguro que tenia otra finalidad mas altruista y noble que ser un arma de destruccion masiva...seguro que si...

      Eliminar