Buenas a todos, ya estamos de vuelta de este fin de semana, después de haber cerrado asuntos pendientes de forma bastante buena y madura por lejanas tierras, el mismo sábado me volví a Madrid no demasiado cansado, para salir a tomarme algunas cervezas y tomarme con tranquilidad el resto del domingo. Lo que si quería hoy comentar de forma singular, es el “videojuego” al que estuve jugando el viernes pasado, su nombre es “Dear Esther” y es una autentica maravilla visual.
Camina, simplemente camina. Ya sea para recordar, para buscarle el sentido de la vida, para descubrir los fallos que te han llevado al punto crítico en el que te encuentras… camina, solo camina. Es posible que por momentos se sienta que no tienes a dónde ir o se considere que durante este viaje no se plantean retos jugables destacables, pero es que Dear Esther no es estrictamente un videojuego, o al menos no como los entendemos normalmente. Sin marcadores ni enemigos o puzles que desafíen a nuestro intelecto, sin un objetivo claro más allá de viajar del punto A al punto B, sin ni quiera la opción de saltar, correr, agacharse o encender la linterna para observar mejor en la oscuridad, simple y llanamente se nos plantea recorrer una isla abandonada mientras vivimos en primera persona un relato literario.
Camina, simplemente camina. Ya sea para detenerte a contemplar los paisajes, para disfrutar de cada pequeño detalle, o para reflexionar. Esta aventura tiene una duración entre 60 y 90 minutos, depende de que grado exploremos cada uno de los rincones de la isla, pero desde luego no deja indiferente, te sumerge en su mundo mediante una increíble ambientación, y una sobresaliente banda sonora que intercede en los momentos indicados, mientras el narrador nos cuenta la poética historia (en perfecto inglés de momento) en determinados puntos. Así pues os dejo con algunas capturas y de un pequeño video para que os deleites con el particular y misterioso mundo de Dear Esther, luego mas abajo, comienzo con el siguiente día que tenia pendiente de mi viaje a Tokio:
Dia 5 - El mítico cruce de Shibuya
Tras una noche bastante movidita moviéndome del futón al sofá, y del sofá al futón, llegó la mañana siguiente listo para una nueva aventura en Tokio, ese día tocaba el parque Yoyogi y Shibuya como lo mas destacable, aunque fuimos a mas sitios que luego detallaré. La mañana comenzó como cualquier otra, conmigo en la recepción del hotel echándome mis cigarros junto a mi lata de café bien calentito mientras nos reuníamos todos. Tras esto fuimos a la estación de tren que nos llevaría en primera instancia al parque Yoyogi, tras pasar por el famoso puente donde se colocaban antaño las lolitas (ya no hay ni una) entramos a lo que era el parque en si tras pasar por un gran Tori que indicaba su entrada. Pese a las ganas de matar gente que tenia mi compañero JD esa mañana, y que en cierto modo eran contagiosas, disfrutaba de mi paseo por el parque, que daba la sensación de estar perdido en mitad de un bosque profundo, sin tener en cuenta que estabas en pleno Tokio.
Tras pasar por los templos principales del parque y sacar cientos de fotos, nos perdimos por rutas escondidas a ver que encontrábamos, y además de encontrar multitud de vegetación también descubrimos arañas de tamaños descomunales, la gente se dedicó a sacarles fotos, a mi la verdad las arañas, aunque sean japonesas, mutantes y gigantes, no me llaman lo mas mínimo. Luego nos dirigimos por el parque a la zona donde en teoría antes habían tenderetes y grupos de música por ahí, pero no había nada, gente corriendo por el parque en parejas por motivos desconocidos para mi, pero no mucho mas, fuimos hasta donde había un pequeño lago o estanque para descansar un poco y disfrutar de las vistas.
Después de esta pequeña parada fuimos a comer, pero esta vez no tocaba ningún restaurante, sino en los tenderetes que había en el parque, ya que había una especie de festival de comida típica de alguna región de Japón, de la cual no me acuerdo, allí probé por primera vez el okonomiyaki, una especie de pizza a la japonesa, no estaba mal del todo, lo único que estropeaba este plato era la piel de pescado seco que tenia, mientras algún árbol que otro tubo la oportunidad de saborear los takoyakis (bolas de pulpo) de mis compañeras. Tras terminar de comer fuimos a ver un espectáculo que había allí con gente tocando tambores tradicionales y a los rockabillies, que como no gracias a nuestra buena fortuna, no había un solo grupo de estos, sino tres, fue bastante curioso.
Ahora nuestro nuevo destino era Takeshita St, una calle donde se concentran una gran inmensidad de tiendas de ropa, en teoría, de ultima moda nipona, pese estar abarrotada logramos cruzarla, creo que nadie de nuestro grupo entró a ninguna tienda, mas que nada porque estaban todas abarrotadas y eran minúsculas. Tras llegar al final de la calle mis compañeros pasaron a un Starbucks mientras yo aprovechaba para fumar junto a otros japoneses (¡donde nipones veas fumando hay que aprovecharlo!), luego nos sentamos a esperar al resto mientras veíamos pasar a gente variopinta mientras nos volvíamos a reunir.
Tras una larga caminata que mis pies no agradecían en absoluto, pero si mi mente, llegamos finalmente a Shibuya, al famoso cruce donde lo transitan miles de japoneses al día y que consta de al menos 7 pasos de cebra, el cruce mas transitado del mundo y para mi emblemático por varias películas como Lost in Translation, o de series de anime como Chaos head. Nos disponíamos a cruzarlo por primera vez y todos teníamos preparados nuestras cámaras y móviles para grabar el momento, Ela metía un grito por cada vez que iba a cruzar, seguramente por la emoción del momento o por algo mas allá de mi comprensión y/o conocimiento, pero pese a ser relativamente corto, fue un momento muy intenso y dificil de transmitir con palabras. Tras cruzar fuimos a ver la estatua de Hachiko, el monumento al perro fiel, y lugar de encuentro entre los japoneses cuando quedan (parecido al oso y el madroño en Madrid), después de sacarnos varias fotos y visitar el vagón-museo que había allí mismo, nos dirigimos a la tienda de Mandarake.
Mandarake, una tienda bajo varios metros de profundidad, una especie de sótano enorme donde cualquier otaku babearía por sus múltiples y estrechos pasillos al ver la cantidad de frikadas de las que dispone. Yo por mi parte compre alguna que otra cosilla, más bien una única cosa, un artbook de Fullmetal Alchemist, mientras la gente daba vueltas por allí. Desde luego, cuando uno esta en una tienda como esa en la que tiene a su disposición tantas frikadas, en mi caso en particular, no sabe que comprar e incluso se le van las ganas de la fiebre consumista, es tal la saturación que solo compré el artbook antes comentado.
Después de Mandarake fuimos buscando un bar (o lo mas parecido a un bar en Tokio) para pasar la tarde, Razi nos recomendó un lugar donde daban partidos de Rugby y servían varios tipos de cerveza, pero lo mas curioso y decepcionante es, ¡que no había asientos!, nosotros destrozados y yo con mi particular dolor de pies y no había un maldito taburete o silla. Después de un rato de charla allí era la hora de volverse. Así pues nos dirigimos a la estación de tren de Shibuya, la cual estaba terriblemente abarrotada de gente, cruzamos un par de veces más el cruce de noche, algunos se subieron al Starbucks para contemplar las vistas desde lo alto, e incluso vimos una manifestación antinuclear. Tras lo comentado era hora de meterse en la vorágine del transporte publico japonés en hora punta, algo que no recomiendo a nadie aunque allí es inevitable (ríete tu del metro de Madrid).
Finalmente llegamos al Edoya, esa noche decidimos ir al Mc Donnals para ver como hacían allí las hamburguesas, tras varios líos para pedir los menús (un compañero se desesperaba para intentar conseguir mostaza), conseguí mi Big Mac tradicional, mientras otros se aventuraban a pedir algo mas exótico como hamburguesa teriyaki o de gambas, toda una experiencia a la que mas de uno le supo a rayos, después de eso volvimos y estuvimos un rato en la sexta planta del hotel, pero sin mucho que reseñar de aquella noche.
Y esto es todo por hoy, la verdad me ha costado un poco bastante escribir esta entrada, creo que sobre todo es debido a que me duele la garganta y estoy algo febril, pero en fín, nada que pueda acabar conmigo (ya se sabe, bicho malo nunca muere), a más ver queridos lectores, nos vemos en la siguiente, a ver si puedo escribir con un poco mas de ánimo y un poco menos enfermo.
"Algunas personas miran al mundo y dicen ¿Porque?. Otras miran al mundo y dicen ¿Porque no?". - George Bernard Shaw
Salu2






Hamburguesa de gambas???? que cosa mas rara jajaja.me gusta mucho que cuentes lo que hiciste en tu aventura japonesa,aunque haya visto millares de las fotos q tienes y algo me hayas contado me gusta leerlo aqui!!!Un besazo y ponte bueno pronto,q asi me das hasta pena darte la tralla!!!! ^_^
ResponderEliminarOMG! has decidido hacerte un perfil, e incluso seguir mi blog! el apocalipsis esta cerca...xD. Coñas aparte, me alegro de que te gusten mis vivencias niponas y casi que me quedo mejor malo, asi me libro de ti...cof, cof...xD. Gracias por comentar como siempre, ya lo sabes :D
ResponderEliminarTE VOY A DAR UNA PALIZA GITANA Q NO TE VA A CONOCER NI TU MADRE!!!!jajajaj siempre es un placer leerte,a ver la proxima para cuando!!!!
EliminarPues el juego que comentas tiene unas imágenes impresionantes, pero a mí, personalmente, si no hay nada que matar o dónde meter goles...jajaja. Estoy leyéndote desde el curro así que no puedo ver el vídeo :-(
ResponderEliminarY nada, muy bueno el capítulo del mítico paso de cebra más transitado del mundo, no tuvísteis la tentación de haceros una foto tipo portada de los Beatles? :-P
Así que nada, animo y a seguir escribiendo, y por cierto me alegro que hayas "resuelto de forma madura" ese tema, ya me contarás en directo que tal fue.
Fmdo: Kroneo, tu amigo pedazo de freaky que ha de admitirte que he alcanzado la primera posición del servidor que juego de Soccerstar.... mátame por favor!!!
Foto al estilo de los Beatles no...pero una en mitad del asfalto con el semaforo ya en rojo si xD. Ya sabes que todo se puede solucionar y llevar a buen puerto hablando las cosas en condiciones face to face :), y por lo demas deja ya los malditos juegos de navegador! van a ser tu ruina!. Como siempre gracias por comentar :D
ResponderEliminarGracias a tí por escribir el blog compadre!!! para mí es como un oasis de tranquilidad dentro de un ajetreado día de trabajo, ese momento en el que recibo tu e-mail cuyo asunto invariablemente es "nueva entrada", me pongo a leerlo y por unos momentos me olvido de dónde estoy y me embobo leyendo vuestro viaje (envidia aaarghhh), muy bien redactado por tu parte por cierto.
EliminarAsí que lo dicho, te animo a que sigas escribiendo porque lo haces bien y ¿quién sabe?, a lo mejor dentro de un tiempo se pegan los patrocinadores por publicitarse en tu blog!! jeje, ojalá.
Y lo de dejar los juegos de navegador prometo que....me toy quitaaaando!! ya solo me pongo de vez en cuaaaando..... jajaja, en serio, he dejado la mayoría y ya solo juego a 2, pero no puedo dejarlos! en uno soy el puto mejor delantero del servidor (Soccerstar) y en el otro soy el amado y respetado "Coronel Kroneo" (a punto de ascender a general de brigada)y soy el mejor médico de guerra de España (Virtual Nations). En fin....soy irremediable.
Un abrazo y que te mejores!!
Que profundo madre mia! no sabia que te ayudaba tanto en el dia a dia, yo creia que era un brasas pasandote correos xDDD. Arigatou gozaimasu!
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