Buenas gente, lo prometido es deuda y aquí voy a contaros como empezó mi nueva aventura nipona. Como sabéis (o no) mi segunda estancia en Japón la hice en solitario, todo el tiempo y experiencias para mi sólito.
Todo empezó, como es menester, en el aeropuerto de Barajas, el vuelo salia a las 7 de la mañana y como no tenia quien me llevase a esas horas allí me quede a pasar la noche en la terminal. Fue bastante curiosa la experiencia, pues no era el único por allí. Y pese al casi dominante silencio de la T2, se me hicieron bastante amenas las horas que estuve pululando por ahí.
Facturé sobre las 5, pase los controles y seguí esperando hasta que pude embarcar en el avión. Cabe destacar que no dormí en toda la noche para poder dormir en el viaje hacia Tokio, de 12 horas tras mi escala en Roma. El viaje no fue muy placentero y no dormí prácticamente nada, y eso que tenia un poco mas de espacio ya que no tenia asientos delante. Me tragué películas en ingles en cantidades ingentes hasta que finalmente aterrizamos en Narita.
Y es cuando fui a recoger mi maleta cuando empezó la desafortunada aventura. Me habían perdido el equipaje, dios sabe como, pero es lo que había sucedido. Tras hablar con la simpática japonesa de Alitalia, deje todos los datos para que me enviasen el equipaje al hotel. Pensé: "bueno, pues me ha tocado, que se le va a hacer", pero la realidad es que me hallaba solo y sin ropa, menos mal que las cosas importantes las llevaba conmigo en el equipaje de mano.
Pero la cosa seguía, se me jodió la tarjeta PASMO que tenia de mi anterior visita, así pues cogí el Narita Express para poder llegar a la estación de Ueno. Una vez en Ueno he de decir que eran las 9 de la mañana, y el horario de entrada en el hotel era a las 3 de la tarde, por lo cual me quedaba toda la mañana sin nada planeado y con un sueño que no era normal.
Así pues ¿como matar el tiempo? pues bien, lo primero que hice fue dirigirme al hotel Edoya ( mi antiguo hotel), por un ataque de nostalgia, poder echarme un cigarrillo, y robarles el wifi para avisar a familia y amigos. Así pase una hora tomando un café de lata japonés que tanto me gustan. Luego me dirigí hacia mi nuevo hotel para saber exactamente donde estaba y matar un poco de tiempo. Después me pasé por una combini y compre una botella de Calpis y un melonpan para matar un poco la gusa, y después de dirigí al parque Ueno.
Tras unas horas de sueño, me levante con el sonido del despertador. me dí un duchazo rápido y el resto de la tarde me dediqué a pasear por mi querida Akihabara. Grabé un par de vídeos con cierta nostalgia recordando mi ultima estancia con mis queridos Aeroflotienses, y me pasé de nuevo por una conbini al lado del hotel para comprarme un bento muy rico y barato para cenar.
Y así fue como termino el primer día, charlé un rato con familia y amigos tirando del wifi de la habitación y a dormir, porque al día siguiente empezaría en serio con mi visita nipona. Y aquí dejo también la entrada de hoy, seguiré la crónica y espero que vosotros también la sigáis porque desde luego no tiene desperdicio.
Salu2!








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