¿Qué hay gente?, bienvenidos de nuevo a la entrada de rigor del lunes. Esta semana promete ser movidita, hoy de nuevo (y creo que por fin la última vez) al dentista para terminar los trabajos pendientes. El martes llevaré el coche de nuevo al taller para arreglar algunas cosillas para pasar la ITV sin problemas, a ver si también me lo pueden llevar ellos ya que no tengo tiempo para llevarlo yo mismo. Y el fin de semana a la Pedriza a disfrutar de la naturaleza y de las frías aguas del río, todo esto guiado por el Líder.
Respecto a mi vida cotidiana poco más que decir, pero tranquilos, no se termina ya la entrada, el día de hoy haré algo novedoso… voy a psicoanalizar (o mejor dicho hacer “critica”) el libro que he terminado recientemente: Tokio Blues, de Haruki Murakami.
Para mi es un poco confuso definir la temática de este libro, esta claro que es una novela, pero… ¿debería decir que es una novela romántica… erótica? No, erótica seguro que no, pese a que el sexo este presente en gran parte del libro. ¿Romántica entonces? Pues no se que decir, depende de cómo se mire, sobre todo con mentalidad nipona, pero a mi no me parece especialmente pastelona, así pues lo dejaremos en “novela” así tal cual, mejor no tocarlo…
En resumidas cuentas, he llegado a la conclusión de que Tokio Blues nos habla sobre el peso de nuestras decisiones, correctas o incorrectas, que tomamos a lo largo de nuestra vida, especialmente en el tema de las relaciones. Aunque tengo dos teorías sobre el personaje principal, Watanabe. La primera, que como en cualquier manga o anime, el personaje principal no se entera de nada y esta prácticamente vacío, sin carisma, para que el lector pueda involucrarse en el personaje al estar carente de rasgos identificativos. La segunda teoría consiste en que Watanabe es un “observador”, que calcula meticulosamente lo que va a decir y hacer, una persona calculadora al fin de cuentas.
En cualquiera de los casos, Watabe es el personaje principal, sobre el cual orbitan los demás personajes, y para ser un personaje principal no me transmite nada, solamente indiferencia, no me hace involucrarme en lo que le sucede, es mas, me mosquea su falta de personalidad y capacidad de decidir firmemente sobre algo, simplemente se deja llevar por los acontecimientos. Los demás personajes (como Naoko, Midori, Reiko, etc.) si que tienen su propia personalidad bien definida, cada uno con su propia historia a sus espaldas, que hacen que te caigan mejor o peor según los vas conociendo.
Sobre la historia es pasable, sin mas, a mi tal vez me haga un poco mas de ilusión ya que habla sobre sitios que he visto personalmente, o varios temas, como la comida, que sé sobre lo que está hablando. Pero en líneas generales normalilla. Por la época en la que se desarrolla el libro, empieza hablando de las revoluciones que acontecían en las universidades japonesas, pero rápidamente se diluye, sin hablar más sobre la vida de Watanabe en la universidad.
Otra cosa es, que no es que me desagrade, pero si que se pasa de la raya, el tema del sexo en el libro. Es como sino hubiese nada mas en las relaciones que mantiene el personaje. En teoría es algo medianamente comprensible para un joven de 18-20 años como es Watanabe durante la historia, pero a veces a mi me terminaba cansando, sobre todo cuando veo que va tomando poco a poco un camino a lo Makoto de School Days, pero sin despreciar a las mujeres y sin malas intenciones al menos.
En definitiva, es el primer libro de Murakami que leo, la verdad es que tenia algo que hacia que siguieras leyendo, enganchándote poco a poco, aunque luego al terminar, me quedase con un sabor de boca agridulce, no se porqué. Tampoco soy especialista haciendo criticas de libros, acabo de “re-iniciarme” en la lectura, pero este libro no me ha parecido nada del otro mundo. Tal vez tenga connotaciones y reflexiones mas profundas, pero a mi se me escapan y tampoco me importa demasiado. Prefiero seguir leyendo “El nombre del viento”, donde el personaje me parece mil veces mas interesante, con una gran y épica historia por contar.
Así que terminamos por hoy con esto. El lunes que viene contaré que tal ha ido por la Pedriza y que me ha parecido, espero que no se arruine por mal tiempo o cosas por el estilo. Pues nada, lo dicho, nos vemos en la siguiente, a más ver gentecilla.
“No confundas mi personalidad con mi actitud. Mi personalidad es quien soy yo, y mi actitud depende de quien seas tú.”
Salu2
Pues nada, me gusta mucho que hayas vuelto a coger amor a la lectura y a ver si te dura jeje, que tengo ganas que comentes sobre libros que yo haya leído.
ResponderEliminarY no, tokio blues no lo he léído ni pienso xD
Thx men, de momento si dura si, ahi sigo y si el que estoy leyendo sigue igual de bin me pillare tambien "El temor de un hombre sabio". Nos seguimos viendo por la ofi xD
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