Buenos días a todos, lo de buenos con un poco de ironía, ya que no es muy bueno venir a currar después del bodorrio de este sábado. Aún ando en estado semi-resacoso hecho un desecho humano andante, pero las “condiciones del servicio” requerían de mi presencia hoy en mi puesto laboral, por lo cual les pueden ondular muy, pero que muy bien…
Bueno, mierdas de curro aparte, voy a comentar un poco lo que ha sido para mí el magno acontecimiento de la boda de mi hermana. Todo empezó el sábado a la temprana hora de las 7.30 de la mañana, llevando a mi hermana y mi madre a la peluquería para que las peinaran, mientras yo lavaba un poco el coche y le llenaba de gasolina. Después de recogerlas fuimos a por el ramo, tras lo cual ya nos pusimos en marcha hacia el pueblo.
Nada mas llegar nos pusimos a comer, pero no había mucho tiempo para hacer sobremesa ya que la novia se debía de empezar a preparar. Según iban pasando las horas la casa se llenaba de familiares los cuales íbamos de arriba abajo vistiéndonos y preparándonos, mientras el fotógrafo hacia su trabajo. Y entre pitos y flautas, llegaron las 17.15, hora de coger el autobús que nos llevaría a mis amigos y a mi al castillo de Embid, donde tendría lugar la ceremonia.
Cuando desembarcamos en la plaza de Embid, fuimos hacia el castillo, mientras las chicas luchaban por mantener el equilibrio con los tacones, yo iba saludando a más familiares y conocidos. Tras un rato de espera llego el novio montado en una flamante moto, más fotos y más saludos, todo dentro de su nerviosismo intentando mantener la compostura como buenamente podía. Finalmente el coche de la novia llegaba, por lo cual fuimos todos entrando dentro del castillo que había sido cuidadosamente decorado para la ocasión, como si de una boda medieval se tratara.
Al compás de la música elegida por los novios, entraron y se dirigieron hacia la mesa donde se celebraría la ceremonia, allí estaba el padre del novio junto al alcalde que llevarían a cabo el enlace ya que se trataba de una boda civil, y atrás a los lados el hermano del novio y yo. Tras las lecturas de unas palabras de mis amigos del pueblo y el hermano de mi cuñado muy emotivas, se produjo el momento del “si quiero” (aunque fuese “si consiento”) y la entrega de anillos. Es en ese momento cuando ví que mi hermana pequeña se había convertido en toda una mujer, allí estaba, hasta arriba de felicidad y rodeada de sus seres mas queridos en su día, y yo firmando su compromiso como uno de los testigos. No podía evitar emocionarme tras mis gafas de sol pese a que cuando todo el mundo me preguntaba si había llorado, le dijese: “sea verdad o mentira mi respuesta va a ser NO”, a lo largo del resto de la noche alguna lagrima que otra se volvió a escapar, que uno no es de piedra aunque lo aparente…
Pero en fin, con la ceremonia ya terminada, las fotos de familia hechas y el arroz tirado sobre los novios, nos fuimos los de nuestra peña al bar del pueblo a tomar algunos botijos, ya que había mucho tiempo aún hasta la hora del aperitivo en Calamocha y estábamos secos. Luego ya llegamos a Calamocha, donde tomamos otra cerveza mientras esperábamos a los novios y veíamos un poco el partido de España – Francia, que tras llegar de hacerse fotos en el castillo de Zafra, comenzó el piscolabis con canapés variados y mas cerveza.
Después de un rato abrieron ya el salón para cenar, el menú era Vieiras con tosta de paté y espárragos con salmón, luego pescado con salsa americana, sorbete de limón con albahaca para bajar un poco la comida, filetón de Ávila, y para terminar de postre dos variedades de tarta, con fresas y helado de chocolate blanco. Todo esto ya lo probé en la cata que hicimos en su día, todo muy bueno pese a que me quede con ganas de mas chuletón ya que los de mi peña decidieron darle el regalo a los novios cuando me quedaba la mitad (Raquela, nos debes a Gon y a mi un chuletón xD)
Ya después hicimos el brindis, cortaron la tarta, y compré un trozo de la corbata del novio, a cambio un chupito de whisky calentorro. Luego ya empezó el baile con barra libre, despiporre, desmadre y cubatas de whiskarro cayendo como si no hubiese mañana, nos es de extrañar que acabara como el culo y con un pedal del quince (al menos no tan mal como cuando subí a Donosti…). Pero como nota curiosa y mas lagrimas de lo presentes, un video que hicimos con fotos de los novios cuando eran pequeños, cuando se conocieron y esas cosas, también muy emotivo.
Y esto es todo, poco mas, los que estuvimos presentes en el gran día quedamos con un buen sabor de boca y creo que fue muy especial para todos. Hoy mi hermana y mi cuñado despegan hacia Punta cana para pasar su luna de miel, asíque pasadlo muy bien. Y sobre todo hermanita estoy muy orgulloso de ti y te quiero mucho, aunque no lo diga muy a menudo. Os veré de nuevo cuando os vaya a recoger al aeropuerto, un abrazo a los dos :)
PD: No hay fotos porque ni siquiera las he sacado las mías del móvil, sorry, ahora si me lo permitís, me voy al dentista a hacerme una endodoncia…joder como mola este lunes…
Pues nada, aunque no la conozca, muchas felicidades para tu hermana, y para ti y toda tu familia.
ResponderEliminarEspero que ya te hayas recuperado de la resaca esa jeje